La educación ambiental es la herramienta más efectiva con la cual es posible dotar de conciencia ambiental a la población.
Sólo es posible ser consciente del valor de las cosas cuando se conocen de primera mano. Y por tanto, para poder proteger y conservar la naturaleza es necesario conocer su valor.
Es posible llegar a toda la población adaptando los programas a adultos, niños, ancianos, trabajadores, empresarios, etc... Y diseñando campañas adecuadas para los objetivos que se pretendan conseguir.