Hoy en día, el mayor problema ambiental al que se enfrenta la sociedad es el cambio climático. Aunque existen voces discrepantes acerca de su veracidad científica, la comunidad internacional está de acuerdo en que el aumento de temperatura en la Tierra y el incremento en la concentración de gases de efecto invernadero se debe a la actividad humana.
Entre las fuentes de emisión que contribuyen en mayor medida a este aumento se encuentra el transporte. Las sociedades “desarrolladas” avanzan hacia un mayor individualismo y hoy día prácticamente el vehículo privado se considera insustituible ya sea por razones emocionales o porque es necesario por razones laborales.
Las empresas automovilísticas están evolucionando para adaptarse a un mundo que demanda soluciones ambientales y ha aparecido el coche eléctrico como la gran salvación. Es necesario ser críticos con si verdaderamente supone una reducción en el consumo de combustibles fósiles y energías contaminantes. Sin embargo, es indudable señalar las ventajas para la calidad de aire respirado en las ciudades que disminuiría en gran medida de sus gases contaminantes: dióxido de carbono, óxidos de azufre, de nitrógeno, partículas respirables…
Las políticas energéticas no acaban de apostar claramente por energías renovables si no que se dan subvenciones al carbón, se siguen planteando nuevas centrales nucleares en el mundo… Sin tener en cuenta los costes de fabricación y de extracción y contaminación de combustibles.
El coche eléctrico supondría un incremento muy elevado de la demanda eléctrica, siendo la justificación para el incremento de producción de esta energía, y con la posible justificación de nuevas centrales de producción eléctrica.
Toda instalación de generación de energía genera un impacto ya sea mediante contaminación física, química o paisajística. La pregunta a formularse es si este incremento de la demanda eléctrica puede completarse con la cantidad de energía generada actualmente o si por el contrario, como se ha comentado antes, será la justificación para nuevas instalaciones. Y si, en este caso, el volumen total de emisiones por transporte es superior a la de las centrales de generación eléctrica, de manera que sí sea más eficiente la utilización de coches eléctricos y concentrar las emisiones en las centrales.
¿Cuál es vuestra opinión al respecto? ¿Es el coche eléctrico la solución o será simplemente un traslado del problema?